El casco de desplazamiento de un barco

El término «casco de desplazamiento ya habla por sí mismo. El casco flota en el agua gracias al peso del volumen de agua que desaloja. Si recordamos el principio de Arquímedes de nuestra época de colegiales, sabremos que todo objeto flotante desaloja un volumen de agua cuyo peso es igual al peso del propio objeto Todo barco en reposo cumple este principio, pero un casco de desplazamiento lo sigue cumpliendo cuando está en movimiento. Al avanzar, el agua es

desplazada y se mueve hacia popa para llenar el vacío dejado por el paso del barco Este movimiento del agua apartándose de la proa y precipitándose hacia la popa genera una ola que está en relación con la eslora del barco. A velocidades moderadas, de unos seis o siete nudos, el crucero de desplazamiento navega muy cómodamente sobre esta ola. Sin embargo, en cuanto se aumenta la velocidad por encima de estos valores, el casco comienza a encontrar mucha resistencia. Esto se debe a que el casco está tratando de elevarse y sobrepasar a la ola que ha producido, pero su forma no genera suficiente fuerza ascensional para permitirselo. En efecto, si aceleramos mucho el motor con este tipo de casco todo lo que conseguimos es hundir la popa, levantar la proa y que el barco navegue con un ángulo muy incómodo, pero sin ir a mucha mayor velocidad La longitud de la ola generada por un casco de desplazamiento está muy relacionada con su eslora. Generalmente, los barcos de mayor eslora van a poder navegar a mayor velocidad que los más pequeños. Para un crucero de motor de unos nueve metros de eslora, una velocidad cómoda estaría entre seis y siete nudos, y la velocidad máxima sería del orden de los ocho o nueve. Debido a la enorme resistencia que resulta de la ola generada por el casco, aumentar la velocidad de un casco de desplazamiento digamos, de seis a ocho nudos, puede que requiera el doble de la energía necesaria para hacerlo navegar a seis. El consumo de combustible va a aumentar también drásticamente y el barco va a convertirse en una batidora, con muy poco efecto en términos de rendimiento. Utilizado con inteligencia, un barco de desplazamiento puede proporcionar buen rendimiento esto significa que hay que mantener la velocidad en un nivel en el que el barco vaya cómodo. En seguida vamos a saber si estamos forzando en exceso un barco de desplazamiento por la manera en que reacciona. Todo lo que estamos haciendo al exceder una cierta velocidad es gastar mucho más combustible y obtener muy poco beneficio Los cascos de desplazamiento pueden navegar más rápido si son largos y estrechos y ésta era, en efecto, la moda hace sesenta o setenta años, antes de que se desarrollaran por completo los barcos de planeo. No obstante, los barcos largos y estrechos no permiten tener a bordo alojamientos confortables y los cascos desplazamiento modernos tienen formas muy redondeadas con mangas generosas para proporcionar espaciosos interiores

Estas formas tienden hacer que los barcos sean cómodos navegando. La imagen de un casco de desplazamiento es a de un barco marinero avanzando con calma sobre la mar Muchos cascos de desplazamiento modernos siguen las formas del barco de planeo, con un casco de pantoques vivos (un diseño que presenta un acusado ángulo en el lugar en el que el fondo del

barco se encuentra con los costados) Estos cascos están cortados a pico en la popa con un espejo plano y pueden navegar extraordinariamente bien a velocidades bajas, siempre y cuando estén diseñados para ello. Suele ser necesaria una proa generosa, para equilibrar las formas llenas de la popa, y un alerón o talón de codaste, que es como una pequeña quilla, para proporcionar estabilidad direccional y protección a la hélice en caso de que el barco tenga que quedarse en seco

 

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