¿Cómo franquiciar servicios de belleza?

Cuando hablamos de franquiciar belleza, podemos referirnos a diferentes tipos de negocios. Entre estos pueden estar tanto las clásicas tiendas de maquillajes y productos femenino (o también masculino para la piel), aunque no es raro incluir en este grupo los gimnasios y los centros de cosméticas: para saber más, clic aquí.

Y es que el nuevo panorama de alternativas tan atractivas, los gimnasios que podríamos llamar básicos de barrio ya no existen. Las cadenas de franquicia se han reinventado ofreciendo cuotas muy asequibles, descuentos por llevar nuevos usuarios y tarjetas familiares donde beneficiarse varios miembros por el precio de uno. Salas de máquinas y clases de grupo semanales siguen siendo el fondo de sitios para un público muy joven que empieza en el culto al cuerpo.

Las franquicias cómo estas, ofrecen servicios mejores, se renuevan continuamente y dejan los clientes satisfecho. Sin embargo, también las dos partes principales en estos tipos de comercios (fraquiciado y franquiciador) gozan de muchos beneficios.

Y a parte de los gimnasios clásicos, con sitio en diferentes ciudades y hasta países, está otro segmento más especializado, que incluye los centros donde solo imparten una disciplina, como pueda ser boxeo y sus derivados, artes marciales o yoga, por poner ejemplos de actividades que se realizan de manera única en las salas. Son gimnasios temáticos como puede ser el belly dance o el flamenco, pero no compiten con los generalistas.

Pero lo mejor es que se han renovado instalaciones, son más modernas y cuentan con mejores horarios, ofrecen clases outdoor que motivan a la gente y adoptan las nuevas técnicas deportivas en materia fitness para estar siempre a la vanguardia.

Claramente, también en estos casos nos estamos enfrentando al problema de franquiciar belleza, en un sector que ha vuelto coger las riendas del público que no claudica en dedicar unas horas a cultivar el cuerpo y la mente. Y, sin duda, después de unas horas en estos lugares, nos apetecerá relajarnos en algún centro de bellezas, saunas o espacios dedicados al bienestar del cuerpo y al descanso.

Y porque no, puede que nos apetezca más ir a cortarnos el pelo en una franquicia de peluquería, o ir a que nos maquilles y nos pongan aún más guapas en unas de las numerosas tiendas especializadas en maquillajes y productos para la piel y el cuerpo. Las posibilidades son, sin embargo, muchas, por lo que no tendremos problemas en encontrar algo que nos guste hacer.

Y es que dedicar un poco de tiempo al cuidado físico de nuestro cuerpo, es necesario y gratificante.

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